sábado, 15 de enero de 2011

Es tarde Sindy

La Navidad de 2010 ha sido ciertamente productiva musicalmente hablando. Las máquinas de Arroyo Arroya Producciones se han puesto una vez más en marcha para llevar a cabo esta vez, no uno, sino dos proyectos musicales que se espera que hagan las delicias de los fieles seguidores de la productora.

Si disfrutasteis con anteriores temas de "Arroyo Arroya" como “40 años” y  "Yo quiero ser pilar", esta vez Darkwin y Juanba se han encargado de traernos también un nuevo tema con tintes cómicos y referencias a nuestra pandilla, en concreto a los amigos que nos encontramos este año estudiando en el extranjero. Un tema sin duda original y divertido, del cual no voy a desvelar nada más ya que seguro que Darkwin dará todos los detalles cuando haga la oportuna publicación.

Hoy me centraré en hablar un poco del segundo proyecto que ha llevado a cabo la productora esta Navidad, que es el que me concierne a mí directamente. Se trata de una canción que compuse hace mucho tiempo y creí oportuno dejarla plasmada de una vez por todas en formato digital. Y qué mejor manera que bajo el estimable sello de esta productora.

Sería mucho decir que es el primer tema "serio" que se lleva a cabo en esta productora, ya que en cuanto a calidad musical, todos los temas anteriormente producidos gozan del mismo admirable respeto. Pero sí es cierto que este tema deja por primera vez de lado ese tono cómico e irónico que ha impregnado los anteriores trabajos de Arroyo Arroya para intentar parecerse a una canción normal y corriente, como tantas otras que artistas han creado, que cuenta otra historia de amor o mejor dicho desamor, de las tantas escuchadas ya.

Un tema que al igual que nuestro éxito "40 años cagando sangre", también cuenta con música y letra íntegramente originales y que no aspira a ser más que ninguno de los anteriormente realizados, pero que quizás sirva de preámbulo para que Arroyo Arroya se plantee ampliar sus ambiciones musicales en un futuro próximo. Quién sabe.

Y al igual que todos los trabajos de Arroyo Arroya Producciones, siempre con el impedimento y por eso aún más meritorio, de los bajos medios técnicos de los que disponemos (micro de ordenador Beep de 3 euros), pero que no han entorpecido nunca nuestra creatividad musical ni han impedido que pudiésemos llegar donde queríamos, que es a producir canciones que han gustado y con las que la gente se lo ha pasado bien.

Ya para acabar, dar las gracias a Darkwin y Juanba, que aún llevando a cabo el proyecto en paralelo que os cité antes, se prestaron gustosos a grabar conmigo esta canción para darle el toque que necesitaba.

Si no estoy equivocado, Darkwin está ultimando los detalles de los dos videoclips que acompañarán a ambas canciones y que pronto estarán publicados en su blog.

No voy a decir nada más, solo que espero que os guste. Os presento:






Letra y música: Carlos Arroyo
Voz 1: Carlos Arroyo
Voz 2: Juanba Escribano
Guitarra 1: Carlos Arroyo
Guitarra 2: Darkwin
Caja: Juanba Escribano
Armónica: Carlos Arroyo
Montaje: Darkwin

lunes, 13 de diciembre de 2010

Lo nuevo de Brandon "Floripondio"



No suelo hacer críticas de discos en este blog, pero hoy me van a aceptar esta excepción.

Llevaba tiempo queriendo hincarle el diente al nuevo disco en solitario del Killer Brandon Flowers, “Flamingo”. Finalmente, hace un par se semanas, se lo hinqué. Y ahora me está costando masticarlo. De hecho, yo diría que se me ha atragantado.

Muy al contrario de lo que han publicado la mayoría de revistas musicales, las cuales consideran el último disco de The Killers, “Day &Age” como el mejor de la banda, yo tengo una sensación bastante distinta. En mi modesta opinión, la calidad musical y el estilo han marcado una tendencia a la baja. Sobre gustos, colores que se suele decir. Y para mí, el primer disco fue mejor que el segundo, el segundo mejor que el tercero, y etc. 

“Hot Fuss” nos descubrió un grupo indie con influencias británicas que había creado una original manera (aunque no nueva) de hacer pop-rock, añadiendo la electrónica. El disco estaba repleto de “hits” (por no decir temazos) como Mr. Brightside o “Jenny was a friend of mine”. En definitiva, eran un grupo fresco y potente. Pero se fueron desinflando con el paso del tiempo. Y ya con el último disco, los Killers me empezaron a sonar  empalagosos. Parecían haber perdido esa potencia, esa energía característica del “dance punk” que desprendían sus primeras canciones. Habían pasado de ser una banda de rock, a una banda de pop bastante edulcorada. Algunos lo llamaban la “evolución natural” de la banda… yo lo catalogaría como “transformación en un grupo para chicas adolescentes”.

Pero bueno, no estoy aquí para despotricar contra The Killers (que podría tirarme un rato), sino contra su vocalista, que son sujetos ciertamente distintos aunque la gente siempre tienda a mitificar en un grupo a aquel que pone la voz, restando mérito al resto del conjunto.

Con este disco se ha confirmado que el pizpireta  Brandon “Flores” está más florido  y popero que nunca. Se desprende totalmente de ese aire indie que alguna vez tuvo para regalarnos (vaya regalito) un disco empalagoso hasta más no poder. Para los fans que se engancharon al grupo con el último disco, este les va a saber a gloria. Pero nada tiene que ver este Brandon con aquel chico desenfadado de “Hot Fuss”. El de Las Vegas se ha convertido en un tipo maduro íntimo y melancólico con una estupenda voz (eso sí), pero inmensamente aburrido.

El apellido le viene al pelo, pero desde luego, hace tiempo que dejó de ser un “killer”.

sábado, 20 de noviembre de 2010

98288


- Señor, tengo que decirle que lleva un tatuaje muy aburrido en su brazo. Son solo un montón de números.

- Bueno pequeña, tendría tu edad cuando me lo hicieron. Lo mantengo como un recordatorio.

- ¡Oh! Un recuerdo de días más felices.

- No, de un tiempo en el que el mundo se volvió loco...

lunes, 11 de octubre de 2010

La anécdota del "Drunk Man"

Era noche bien cerrada y fría la pasada del viernes cuando volvía a casa con un amigo después de un encuentro de cerveceo en los bares del centro. Aquí en Alemania deben estar muy concienciados con el concepto del bajo consumo, porque a eso de las 2 de la mañana, cualquier farola brilla por su ausencia y las calles están más oscuras que la boca del lobo.

Enfilamos mi colega y yo la calle que nos llevaría de vuelta a nuestra cálida residencia, cuando un bulto negro en mitad del asfalto llamó nuestra atención. Como no se veía un cipote, creímos al principio que podría tratarse de un perro tumbado en la calle, pero al acercarnos un poco más, empezamos a vislumbrar un par de piernas con sus correspondientes brazos. Unos sonoros ronquidos confirmaron nuestras sospechas.

Ya no cabía duda de que se trataba de un espécimen humano el que dormitaba en el suelo. En concreto un chico, joven, que desprendía el tufo de una destilería en plena fabricación. En ese momento, nos encontrábamos en la disyuntiva de echarnos una foto al lado del susodicho e irnos a dormir, o por el contrario despertarlo y ofrecer el tipo de ayuda que en este momento necesitaba. Nosotros, españoles de nacionalidad y cabrones por naturaleza, nos disponíamos a abandonar a su suerte al pobre desgraciado cuando otro sujeto entró en la ecuación. Se trataba de otro estudiante alemán que salía en aquel momento de la residencia y se paró a nuestro lado. La breve conversación en inglés transcurrió de la siguiente manera (os ahorro la traducción):

- ¿Conocéis a ese tipo?
- No, acabamos de llegar y lo hemos encontrado así.
- Deberíamos despertarlo y ayudarlo ¿no?
- Eso mismo nos disponíamos a hacer cuando has llegado (mentira cochina)

Así pues, con ayuda del alemán, despertamos al borracho que resultó ser otro estudiante de la residencia que se había pasado de copas esa noche. Apenas se tenía en pie, así que lo levantamos y todavía con hojas de árbol pegadas en la cara, lo llevamos como pudimos hasta su habitación.

Y hasta aquí la anécdota graciosa de la noche. Me hubiera gustado acompañar este artículo con la pertinente foto que finalmente no se hizo, pero esa noche pudieron más los principios morales que el sentido del humor.

Un saludo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Yo quiero ser Pilar

La Productora Arroyo Arroya acaba de sacar del horno el nuevo tema que ya está sonando este verano 2010: “Yo quiero ser Pilar”. Si dicha productora ya saltó a la fama en la navidad de 2008 por el famoso tema popero “40 años cagando sangre”, en esta ocasión, Arroyo Arroya ha cambiado de registro para traernos un tema con tintes flamencos interpretado en la voz por el mismísimo Chumy Carrasco. Un tema que a priori puede sonar melancólico, pero que la voz rota de Chumy convertirá en una verdadera rumba arrabalera.

Cada nueva canción de esta productora tiene siempre un trascendental motivo de creación. El porqué de “Yo quiero ser Pilar” queda perfectamente expuesto en el blog de nuestro amigo Darkwin, miembro activo de esta productora.

Así pues, sin mucho más que añadir, solo me queda presentaros el mencionado tema, que ya se está colgando en diferentes blogs de culto y en las principales redes sociales.

Espero que os guste.


domingo, 15 de agosto de 2010

¿De toros va la cosa?

Ya que las plazas y fuentes de información y debate más influyentes de nuestro querido Pozoblanco cerraron de manera un tanto sospechosa hace tiempo, me veo en el deber moral se seguir con la labor periodística hasta aquel momento desempeñada y zanjada repentinamente desde entonces. Por tanto, creo que es necesario dar a este blog una nueva perspectiva política y social.

Triste es, que tipos normales como yo, con inquietudes políticas y sociales, no nos quede ya otro lugar donde expresar nuestras turbaciones que un maldito blog perdido de la mano de dios. Siempre, con la excepción del incombustible foro de Pozoblanco, el originario y aún en activo www.pozoblanco.tk

Aún así, y confirmando lo antes dicho, me veo en la obligación de imprimir un carácter más formal a este blog, y no ya como una plataforma de difusión de opinión al público en general, que sabemos que los asiduos a este blog son pocos, sino como simples análisis para uno mismo de temas de ayer, de hoy y de siempre como se suele decir en el mundo de la canción.


Así pues, y como partida de inicio de esta nueva era de pseudoperiodismo en la que me estoy implicando, hoy me dispongo a comentar la reciente ley aprobada por el Parlament catalán que trae como consecuencia la prohibición de la fiesta taurina en Cataluña.

Quiero advertir que no servirá este artículo como pretexto para exponer mi personal opinión como adulador o detractor de la fiesta taurina. De hecho, no pienso pronunciarme ante tal disyuntiva, ya que creo que es lo que menos importancia tiene ahora mismo.

Lo que a mí me gustaría resaltar es el contexto político que ha permanecido como trasfondo constante de esta decisión. Y es que están tan claros los intereses políticos en esta decisión como lo estuvieron en los años 90, en la decisión de encerrar al señor Mario Conde en la cárcel de Alcalá Meco. Y nada tiene que ver una cosa con la otra, pero es una manera de demostrar que cuando la mano política se mete de por medio, cualquier decisión soberana y trascendental que se produzca en este contexto, viene ya de partida con un cierto olor a podrido.

Yo para empezar, como joven español nacido al amparo de la democracia, nunca he sido muy partidario de las prohibiciones. Para prohibiciones ya hemos tenido 40 años y creo que muchos acabaron un tanto empachados de ellas. La gente debe ser libre de elegir. Elegir si quiere hacer esto o quiere hacer aquello. Elegir si quiere ir allí o quiere ir aquí. Elegir si quiere asistir a una corrida de toros, o por el contrario prefiere quedarse en su casa viendo el partido del domingo. Así que a priori, toda Ley aprobada por un parlamento (que al fin y al cabo son 4 gatos los que allí deciden por el resto de la sociedad) y que traiga consigo una prohibición, es ya una ley delicada la cual hay que analizar meticulosamente. Por supuesto no hay que generalizar, ha habido y habrá muchas prohibiciones establecidas por el poder vigente que son necesarias para el bienestar de la sociedad en general. Pero personalmente creo que la prohibición de la fiesta taurina en Cataluña no es una de ellas.

Conociendo el contexto político en el que está inmersa España, con una Cataluña mordaz presionando para poder alejarse de cualquier costumbre nacional que pueda vincularla al país de la que no se siente miembro, la gran duda que me corroe es cuántos de esos diputados sobre los que recayó la responsabilidad de resolver sobre el futuro de la fiesta taurina en Cataluña, lo hicieron basándose en motivos exclusivamente animalistas.
Yo que soy hombre confiado en nuestro sistema, aunque muchas veces por esto pueda pecar de ingenuo, quiero creer que la prohibición de la fiesta ha sido por causas puramente animalistas. Pero entonces, no entiendo como el Parlament catalán no se ha planteado también prohibir los famosos “Correbous”, que al fin y al cabo, son otra manera de cometer otro tipo de atrocidades contra el toro.

No sé, como ya dije antes, esta decisión siempre me olió un poco a podrido desde el principio. La falta de coherencia en algunos partidos políticos, y en este caso concreto, algunos partidos catalanes, me hace pensar que hay algo que no está bien. Y es que desgraciadamente, la incongruencia de principios de algunos partidos políticos, es tan común hoy en día es nuestro país, que se empieza a ver como algo normal, y esto es muy peligroso.

Sinceramente y bajo mi modesta opinión, creo que la defensa de los derechos de los animales ha sido vulgarmente prostituida y usada como simple excusa para romper cualquier tipo de costumbre común que pueda vincular al pueblo catalán con el resto del pueblo español.

Para terminar, y como veo que me estoy alargando en exceso, voy a adjuntar a continuación el interesante discurso del líder de Ciutadans, Albert Rivera ante el Parlamento catalán en el debate sobre la prohibición de las corridas. El señor Albert Rivera viene a reafirmar y completar las inquietudes expuestas ya por un servidor en este artículo.

Sin nada más que decir por hoy, solo me queda desearles unas muy buenas noches.





PD: No se vayan a creer que el amigo Mazinger va a dejar de lado el carácter descarado e informal que suele impregnar las entradas de este blog. Lo de hoy ha sido simplemente un insólito y aislado ataque de cordura. Un saludo.

martes, 15 de junio de 2010

Sin noticias de mi RockRider


“De hijos de puta está el mundo lleno”. Vaya santa razón tenía mi padre cuando pronunciaba aquellas palabras. En contadas ocasiones, todo sea dicho.
El otro día sufrí en mis propias carnes las consecuencias  de la corrompida moral humana que inunda este hediondo país que es España.
Me robaron la bicicleta. “Mi Rockrider” como a mí me gustaba llamarla. A priori, el hecho en sí puede parecer meramente trascendental  dentro de un contexto más o menos histórico. Desde los albores de la historia el ser humano ha robado.  Para ser más precisos, en nuestro país, gracias a personajes ficticios de la televisión como Curro Jiménez, aprendimos que en el siglo XIX ya existían unos personajes llamados bandoleros que se dedicaban al robo y al pillaje. En conclusión, no quiero que se me malinterprete y se tome este artículo como un intento de dramatizar en exceso un hecho banal como es el robo de una simple bicicleta. Actualmente, objetos muchos más valiosos son robados cada día. Se roban coches, se roban joyas, se roba dinero, y desgraciadamente, se siguen robando vidas.
Lo que yo venía realmente a expresar es el recóndito malestar  que me invade al pensar en los derroteros por los que se está encauzando la viciada sociedad española. No solo hay una profunda crisis económica en España, sino que también se hace patente una verdadera crisis de ética moral. La gente se deshizo de los escrúpulos hace mucho tiempo. En época de dificultades como la que vivimos actualmente, cuando más unidos y comprometidos socialmente tendríamos que estar, nos dedicamos a jodernos la vida cuales hienas salvajes.
El día que me robaron la bici estaba profundamente indignado, pero sobre todo, decepcionado. Por eso decidí escribir este artículo pasados unos días, para bajar la calentura y transformar mi odio en coherencia. De todas formas, la foto que adjunto a continuación refleja el malestar latente que sentía aquel día. Se trata del cartel que puse al lado del lugar donde se había producido el hurto y en el cual invitaba al buen señor que había sustraído la susodicha bicicleta a dejarse ver por el barrio para tratar con él el tema trascendental en cuestión.


PD 1: El cartel estuvo puesto más de una semana en la calle hasta que la lluvia lo arrastró.
PD: Sigo sin noticias de mi Rockrider ni del hijo de puta que se la llevó. 


Hoy, en un escuentro fortuito en el ascensor, una vecina me preguntó: "¿Niño, tú eres al que le han robado la bicicleta?" Ante mi gesto afirmativo ella dijo "pues esa ya no la ves más".

"Lo que no vuelvo a ver más es la decencia en este país señora"

Buenas noches y buena suerte.